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Habrán apreciado nuestros lectores, que una de las piezas clave para que funcione una colección como esta, radica en el atractivo de las cubiertas. Y más tratándose de una obra que ha contado con ilustradores mitificados por los fans en ediciones precedentes, como ocurrió con Batet, o en menor grado, con el correcto trabajo de Salvador Fabá para la primera edición de Forum de 1983.
Tras varios intentos con algunos dibujantes y numerosas pruebas, llegamos a la conclusión de que era Guéra (se pronuncia Guéra) la persona indicada. Su conocimiento en profundidad de la figura humana, dominio de la perspectiva y el color, habilidad para crear climas y ambientes, y sobre todo, dibujar caballos, algo que no está al alcance de muchos ilustadores, algunos bastante hábiles dibujando personas, pero incapaces de dar soltura y movimiento a un cuadrúpedo.
Y algo muy importante, Guéra posee el don de trabajar deprisa y entregar a tiempo, algo indispensable para una serie de periodicidad semanal.
Aparte de un conocimiento total del oficio, una de las mejores virtudes de Gera, es su habilidad para ponerse en situación, entrar dentro del tema y trabajar desde los sentimientos. De igual modo que algunos actores practican el método vivencia, ideado por Stanislavski, para transmitir emociones vividas desde lo más hondo para que afloren con espontaneidad al exterior, Guéra vive intensamente lo que acontece cuanto dibuja, lo siente y lo expresa de tal manera, que no realiza las cubiertas por orden numérico correlativo, sino del modo que se encadenan sus sentimientos según le van dictando las situaciones creadas por los personajes. Un dominio total del trazo, de gran espontaneidad y frescura, y sabiduría en la aplicación del color confieren a cada ilustración un look de tratamiento pictórico en el que realismo y naturalismo causan impresión de veracidad.
Decía Gaudí que en la naturaleza está todo y si miras atentamente la puedes interpretar, y un colega muy próximo a nosotros se llama a sí mismo recreativo, ya que considera que el artista plástico sublima, magnifica, parodia y elabora como un poliedro de muchos prismas lo que todo lo creado refleja en él.
Pero lo que está detrás de todo auténtico artista, y que a menudo la gente no lo ve, son muchas, muchísimas horas de trabajo y estudio. Y este es el caso del imparable Gera que lleva tras de sí bastantes años de oficio, aunque sea todavía un desconocido por buena parte del público español.
Nacido en Belgrado el 24 de noviembre de 1959, (su nombre completo es Rajko Milosevich Gera) a edad muy temprana empezó a publicar en su país natal. Stripoteka, EKS Almanah, Yu Strip, Ilustrovana Politika y muchas más, fueron las publicaciones que a lo largo de una década le dieron a conocer por todo el emplazamiento geográfico de los Balcanes.
Se trasladó a nuestro país en 1991, el año en que el conflicto interno latente en el estado multinacional de Yugoslavia, estalló en guerra civil abierta, crisis que conformó el primer enfrentamiento bélico acontecido en Europa tras la Segunda Guerra Mundial de 1945. La posibilidad de que los derechos de millones de personas en su propia diversidad, no fueran respetados, empujó al exilio y la búsqueda de nuevos horizontes a miles de yugoslavos, especialmente artistas, periodistas, escritores y todo tipo de creativos con visión lúcida y crítica de los hechos.
Desde sus primeros meses en España, viene colaborando Gera en diversos medios. Realizador de story boards para cine y televisión, ha trabajado en series de dibujos animados y ha publicado historietas en Zona 84 y Comic Internacional entre otras. El buen nivel de su obra y diversidad de técnicas y estilos le ha permitido trabajar para varios países, entre ellos Dinamarca, Méjico, Brasil o Estados Unidos.
Además de participar en diferentes muestras y exposiciones, entre ellas la del Salón Permanente en la Academia de Arte de Belgrado o exhibir sus obras en el Salón de Angulema (Francia) y estar en posesión del Premio al mejor cómic del año (Yugoslavia, 1987) y el premio académico Plumilla de oro de Belgrado 1988.
En la actualidad, contratado por Glénat y en colaboración con el excelente guionista Patrick Cothias es autor de los álbumes de la serie Howard Blake.
Con todo, Guéra ha sido capaz de arañar tiempo al tiempo para cumplir con nuestro encargo de pedirle, no una miniserie, sino 96 cubiertas para la presente edición de El Coyote, que ha cuidado con mimo extraordinario.
Y por si esto fuera poco, Guéra ha contado para la realización de estas cubiertas con un ayudante fuera de lo común: el joven artista Toni Fejzula, quien ha empezado o terminado varias de las ilustraciones, aportando rasgos de su toque personal y dotes naturales para el oficio. Podemos ver uno de los primeros trabajos profesionales de Fejzula, la historieta titulada El vínculo, en el núm. 1 de El Reino Salvaje de Conan. Además Fejzula se ha ocupado del escaneado de todas las ilustraciones, de modo no solamente mecánico, sino que ha introducido hábiles retoques para ajustar la fidelidad al original y conseguir todos los registros de la escala cromática.
El resultado general del conjunto de ilustraciones que conforman las cubiertas de R.M. Guéra y Toni Fejzula es excelente. No solo subraya los valores de la obra literaria de José Mallorquí sino que sirve de ayuda para adentrarnos en ella y disfrutar de su lectura.
Y mientras tenemos in mente una futura exposición de los originales de estas cubiertas de El Coyote, reproducimos aquí unas cuantas ilustraciones de diversos trabajos de Guera y nos preparamos para una segunda distribución de El Coyote de Mallorquí, por si alguno se ha perdido algún número de tan formidables novelas.
Pere Olivé (diciembre 2003)
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